Oct 02, 2019
Marta Arisa, Albert Icart y Albert Homs, fundadores de la 'startup' Kibus Petcare. / VICENS GIMÉNEZ
Marta Arisa, Albert Icart y Albert Homs, fundadores de la ‘startup’ Kibus Petcare. / VICENS GIMÉNEZ

Kibus Petcare crea un electrodoméstico que rehidrata comida para mascotas

La ‘startup’ diseña una máquina que facilita la preparación en casa de alimentos poco procesados para animales de companía

En Estados Unidos, tan dados ellos a inventar clasificaciones, les llaman ‘pet parents’. Es decir, padres de mascotas. Son esas personas que miran a su perro, gato o hámster y ven mucho más que un animal de compañía. Para ellos es un miembro de la familia. Y aunque resulte feo mezclar cariño y dinero, a veces resulta inevitable porque alrededor de esa humanización de las mascotas está proliferando un mercado que entre nosotros mueve más de mil millones de euros al año, según la la Asociación Española de Distribuidores de Productos de Animales de Compañía (AEDPAC).

Uno de los sectores que más crece es el de la alimentación, porque la comida es donde se reconoce a un verdadero ‘pet parent’. En su casa por supuesto que el perro no come pan duro ni sobras. De hecho, no le da ni pienso. Le prepara él mismo el menú diario. «Las soluciones comerciales son muy cómodas y están dietéticamente bien formuladas, pero ya no entran entre sus preferencias porque son alimentos muy procesados. Para preparar los piensos, por ejemplo, los alimentos son sometidos a temperaturas de hasta 200 grados», explica Albert Icart, fundador junto a Marta Arisa y Albert Homs de Kibus Petcare, una ‘startup’ con sede en Igualada (Barcelona) que ha dado con una alternativa para ofrecer comida más natural a las mascotas sin complicarse demasiado la vida.

La familia de Icart posee un negocio dedicado desde hace 65 años a la preparación de comida para mascotas en la que él mismo trabajó durante cinco años. Allí vio el cambio de tendencia al que se enfrenta el mercado. «Cada vez hay más gente que quiere opciones sanas y más naturales para sus mascotas, pero preparar en casa la comida para ellas requiere de tiempo y hasta de ciertos conocimientos de nutrición para crear una dieta realmente equilibrada y ajustada a las necesidades específicas de cada animal. En 2013, en las ferias del sector que se celebraban en Estados Unidos, ya se veía cómo crecían las alternativas para facilitar esa preparación doméstica de la comida a partir de productos congelados o deshidratados. Aunque me parecieron soluciones muy incómodas y muy aparatosas para tener un éxito inmediato en el mercado, era una clara amenaza para el negocio tradicional», admite.

Pero a poco, cambió su punto de vista y comenzó a ver en aquella tendencia una posible oportunidad. Concretamente se fijó en las soluciones que partían de los alimentos deshidratados. «Pueden tener una formulación equilibrada, tienen una vida útil de más de un año sin necesidad de frío y mantienen los nutrientes y el sabor», justifica. Sólo había que buscar la forma de dar a su preparación en casa la inmediatez que ofrecen las latas y los piensos para reunir lo mejor de cada alternativa.

Es ahí cuando surge la idea de crear un electrodoméstico cuyo funcionamiento (y un poco hasta el aspecto) podemos comparar con el de una cafetera Nespresso. «La máquina tiene un depósito de agua y otro para introducir la capsula del alimento deshidratado, suficiente para toda una semana. Después, dosifica el alimento y el agua para que el resultado resulte apetecible, para que no sea ni muy líquido ni muy pastoso, y lo calienta a 38 grados -explica Icart-. Cuando la comida está lista, se abre el comedero que va incorporado en la parte inferior y suena una señal, que podrá programarse para que sea la voz del propietario, para alertar al perro de que la ración ya está preparada. Además, el depósito de agua permite que la máquina tenga también un bebedero siempre abierto que cuenta con un mecanismo que detecta cuando está vacío y lo rellena». Vamos, el sueño del perro de Pávlov, que salivaría sólo con ver el aparato.

Programable

A esta comodidad, el electrodoméstico diseñado por Kibus añade una ventaja más: es programable tanto desde su propio panel de control o desde el móvil. De este modo se puede indicar tanto el número de tomas diarias como la cantidad de comida que ha de incluir cada una de ellas y a qué hora deben servirse, por lo que mientras la máquina tenga agua y comida en los depósitos no necesita de la supervisión de nadie. Y cuando no los tenga, enviará una alarma a la aplicación móvil.

En un futuro, Kibus quiere elaborar también las cápsulas de comida, pero comenzará con la comercialización de la máquina ya a finales de este año o principios del que viene. El precio de venta inicialmente previsto para el electrodoméstico es de 199 euros. Para comenzar la fabricación en serie Kibus Petcare estima necesarios 250.000 euros. Esperan lograrlos gracias a su participación los día 29 y 30 en la cuarta edición de B-Venture, el mayor evento de ‘startups’ del norte de España. El encuentro, organizado por EL CORREO, contará con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao; y la colaboración de Telefónica, Puerto de Bilbao, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank, BBK, Elkargi y la Universidad de Deusto.

  • KIBUS PETCARE Fabricación de máquinas para la preparación de comida natural para mascotas.
  • 500.000 euros es la facturación prevista por la compañía para 2020, cuando lanzarán el producto al mercado.
  • 250.000
    euros en fondos propios, repartidos a partes iguales entre inversiones privadas y subvenciones.
  • 250.000
    euros necesita la firma parainiciar la producción en masade la máquina.

Las claves

  • La dosis justa
    La máquina permite que se programe tanto la cantidad de comida de cada ración como lashoras a las que se prepara
  • Desde el móvil Los usuarios podrán pautar las raciones desde su teléfono