Oct 04, 2019
Jorge Uriarte, colaborador de la 'startup', junto a tres de sus fundadores, Raúl Bejarano, Gorka García y Guillermo López. / MIREIA LÓPEZ
Jorge Uriarte, colaborador de la ‘startup’, junto a tres de sus fundadores, Raúl Bejarano, Gorka García y Guillermo López. / MIREIA LÓPEZ

La ‘startup’ bilbaína emplea la tecnología ‘blockchain’ para preservar el anonimato de los participantes y la inviolabilidad del proceso

Vaya por delante un aviso tranquilizador; hoy nos toca hablar de elecciones, pero no de políticos, negociaciones, reproches ni campañas. Sólo de elecciones y de cómo la tecnología, además de acelerar el recuento, también hace ya posible la participación telemática avalando siempre que el voto será inmutable y anónimo. Eso es lo que garantiza la ‘startup’ bilbaína Appsamblea, que ha desarrollado una plataforma para digitalizar cualquier proceso consultivo, ya sea para decidir qué presupuesto escogemos para la reforma de la fachada, de qué color preferimos el uniforme escolar de los niños o si aceptamos el plan urbanístico propuesto por el Ayuntamiento. Y, por supuesto, para decidir quién debe ocupar la Moncloa, que de hecho así surgió la idea.

Concretamente en la generales de 2016. Al hermano de Raúl Bejarano, que por entonces estaba en el extranjero, se le pasó el plazo para poder votar por correo. «¿Cómo es posible que en una sociedad tan conectada como la nuestra aún tengamos que recurrir al servicio postal para votar y no podamos hacerlo por Internet con las mismas garantías?», pensó el hoy cofundador de Appsamblea, que llegó a dedicar su trabajo de fin de grado de Ingeniería Informática a plantear soluciones para solventar la papeleta. Dos años después, a raíz de su participación en un evento de la incubadora de ‘startups’ Demium, convenció a sus actuales socios, Gorka García, Clara del Río y Guillermo López, la posibilidad de encontrar una idea de negocio en el uso del ‘blockchain’ para digitalizar la democracia.

El sistema de encriptado garantiza que nadie pueda saber qué ha votado cada persona

«La tecnología ‘blockchain’ aporta un sello de seguridad que garantiza que nadie, ni siquiera nosotros, puede alterar un voto. Es una garantía externa a cualquier persona relacionada con el proceso. Eso hace que nuestra aplicación sea una herramienta pensada para que organizaciones, empresas o colectivos de cualquier tamaño puedan realizar con total garantía de seguridad y anonimato sus procesos de votación, ya sea de manera íntegramente digital o combinando el voto telemático con otros procesos tradicionales», resume Clara del Río.

Es decir, que cabe la posibilidad de que la entidad organizadora de la consulta nos permita votar desde cualquier ordenador o móvil; o de que sólo nos deje hacerlo pero desde los dispositivos que ella misma disponga para tal efecto. Esa fue la fórmula empleada el año pasado por el Bilbao Basket para aprobar sus presupuestos: sólo podían votar quienes acudieron a la junta de accionistas, pero una vez allí lo hicieron a través de Internet.

Además, el sistema facilita que los procesos permanezcan abiertos durante varios días, algo especialmente útil cuando quienes tienen que votar no pertenecen al mismo entorno geográfico.

Cada voto es encriptado en el mismo momento en que se emite, de modo que nadie puede saber qué ha votado cada quien. Sólo se desencripta cuando se realiza el recuento, que se hace en cuanto llega la hora decretada para lo que analógicamente sería el cierre de las urnas. En ese momento el sistema ya no da ninguna posibilidad de vincular el voto a la persona que lo ha emitido. Sólo permite saber a qué opción de las propuestas va dirigido. Este escrutinio se realiza desde la misma plataforma, lo que garantiza el acceso de terceros, y de forma inmediata. En cuanto se cierra la votación, se publica el resultado.

El voto se desencripta al realizar el escrutinio, que se conoce en cuanto acaba el proceso de votación

El modelo de negocio de Appsamblea se basará en la contratación de una suscripción anual. Es decir, la plataforma no queda configurada para una votación concreta, sino que admite la posibilidad de que sea el usuario quien determine aspectos como el censo o los plazos en función de las necesidades de cada consulta y pueda realizar tantas consultas como quiera. «Nos pareció que además de diferenciarnos de un servicio que ya ofrecen algunas consultoras, este sistema sirve para incentivar el uso de la tecnología en estos procesos. Así, por ejemplo, un ayuntamiento como el de Santurtzi, que está utilizando la app para sacar adelante sus presupuestos participativos, no sólo puede agilizar mucho la toma de decisiones, sino que además se animará a someter aún más cuestiones a la decisión de sus vecinos», subraya Del Río.

Los promotores de Appsamblea participarán los días 29 y 30 en la cuarta edición de B-Venture, el mayor evento de ‘startups’ del norte de España. El encuentro, organizado por EL CORREO, contará con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao; y la colaboración de Telefónica, Puerto de Bilbao, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank, BBK, Elkargi y la Universidad de Deusto.

 

Cambiar de opinión y volver a votar

La plataforma desarrollada por Appsamblea también hace posible algo impensable hasta ahora; cambiar de idea. Una vez que el usuario está debidamente identificado la plataforma le permite votar cuantas veces quiera, aunque evidentemente sólo tendrá en consideración la última. «Esto evita por ejemplo el voto coaccionado. Si estoy con otras personas durante la consulta puedo sentirme intimidada y acabar votando conforne a su opinión y no la mía. Pero si el proceso aún está abierto cuendo llegue a casa puede volver a identificarme y emitir un voto que anule el primerio», explica la cofundadora de Appsamblea Calara del Río.

  • Appsamblea
  • 65.000
    euros es la previsión de facturación para 2020 en base a proyecciones financieras a un año vista.
  • 53.000
    euros es el capital social de la firma aportado por sus socios fundadores.
  • 200.000
    euros necesita la compañía para aumentar el equipo de desarrollo y realizar campañas de márketing.