Oct 07, 2019
Gaizka Durana e Igor Ayesta, profesores del grupo de fotónica de la Escuela de Ingeniería de la UPV, junto a Iker García. / PANKRA NIETO
Gaizka Durana e Igor Ayesta, profesores del grupo de fotónica de la Escuela de Ingeniería de la UPV, junto a Iker García. / PANKRA NIETO

Las soluciones que aporta esta ‘startup’ vizcaína permiten mejorar el rendimiento y seguridad de los motores de aviación

Cuando Superlópez se delata delante de sus amigos y les cuenta que tiene poderes sobrehumanos uno de ellos no puede evitar preguntarle con asombro si es capaz ver a través de las cosas. «¿Tienes supervisión?», le dice sin salir del pasmo. «Supervista. Supervisión es otra cosa», matiza el puntilloso héroe sin reparar en que, en el fondo, su amigo no está tan equivocado. Hay cosas que no se pueden supervisar si no se tiene supervista. Por ahí habría que empezar la explicación de la actividad de Advanced Optical Technologies (Aotech), esta ‘startup’ vizcaína que investiga las aplicaciones industriales de la fotónica. Es decir, de la ciencia que nos explica cómo se comportan las partículas de luz.

De la infinidad de aplicaciones posibles -móviles, instrumental médico, control de calidad…-, sus promotores han decido comenzar por probar la capacidad de estas partículas para realizar mediciones que aporten un plus de seguridad a los sectores aeronáutico, farmacéutico y alimentario. La empresa surgió para continuar con los progresos hechos en el grupo de fotónica aplicada de la UPV, en el que realizaba su tesis el hoy promotor de Aotech, Iker García, y con el que la ‘startup’ sigue colaborando. Allí se hicieron las pruebas piloto de las primeras aplicaciones que la empresa va a llevar al mercado, que estarán relacionadas con el control de elementos críticos como los álabes (las aspas o paletas curvas que suelen quedar a la vista) de las turbinas de los motores de los aviones. Concretamente, para monitorizar su comportamiento durante el vuelo.

Lo que Aotech propone es la colocación en los motores de unos sensores en los que la fibra óptica actúa como transmisora de una luz láser que se proyecta contra los álabes. Después, a partir del reflejo de ese haz de luz en las aspas de la turbina, el sensor calcula la distancia entre las paletas y la carcasa del motor. Esto es importante porque cuanto menor sea ese espacio entre ambos elementos menos aire ‘ocioso’ –«que no aporta trabajo útil», señalan- hay circulando por el sistema. Es decir, para que un motor sea lo más eficiente posible hay que procurar reducir al máximo la distancia entre las aspas de la turbina y la carcasa.

Los sensores fotónicos miden la vibración de las aspas de las turbinas y su distancia con la carcasa
EN LOS MOTORES DE AVIÓN

Pero, por otro lado, tampoco se puede apurar tanto como para que en un momento dado las paletas llegan a rozar con la carcasa. Algo que podría pasar porque durante el vuelo la velocidad centrífuga hace que los álabes vibren. «Si el motor pasa por ejemplo de 7.000 a 15.000 revoluciones, ese cambio de velocidad implica un cambio también en el trabajo de la turbina. A la vibración, que puede ir acercando el álabe a la carcasa, hay que sumar que ésta, a medida que se va calentando, se dilata, se expande. De modo que hacer una medición exacta de la amplitud y frecuencia de esas vibraciones y la separación o acercamiento de las aspas a la carcasa que producen puede garantizar que estás logren el mejor funcionamiento posible del motor sin alterar el margen de seguridad», subraya Iker García.

Para tranquilidad de todos, las compañías aéreas no se la juegan y alcanzado un determinado número de horas de vuelo cambian todo el conjunto en vez de sustituir únicamente los elementos que pudieran estar deteriorados. Son los fabricantes, tanto de turbinas como de componentes, los que están interesados en buscar ese equilibrio perfecto entre eficiencia y seguridad de los motores. Y para lograrlo realizan «infinitas pruebas» en las que la tecnología de Aotech puede plasmar con exactitud hasta qué punto la teoría de los diseños se cumple en la realidad de la fabricación.

La firma, que está entre las ‘startups’ preseleccionadas para la próxima edición de Bind 4.0, la aceleradora promovida desde el Gobierno vasco, espera llevar próximamente esta misma tecnología a las turbinas de generación eléctrica para que pueda aplicarse, por ejemplo, en centrales de ciclo combinado.

Los promotores de Aotech participarán el 29 y 30 de octubre en la cuarta edición de B-Venture, el mayor evento de ‘startups’ del norte de España. El encuentro, organizado por EL CORREO, cuenta con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao; y la colaboración de Telefónica, Puerto de Bilbao, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank, BBK, Elkargi y la Universidad de Deusto.

  • ADVANCED OPTICAL TECHNOLOGIES Desarrollo de soluciones fotónicas aplicadas a procesos industriales.
  • 100.000

    euros es la facturación estimada para este primer año de actividad.

  • 50.000
    euros es el capital social de la compañía aportado por los socios Iker García y Lucía Salvarrey.
  • 200.000
    euros estima necesarios para finalizar los prototipos e iniciar su comercialización.