Oct 07, 2019
Los socios fundadores de RKL Iñaki Eguía, Imanol Pombar, Álvaro Ubierna y José María Sanz. / RKL
Los socios fundadores de RKL Iñaki Eguía, Imanol Pombar, Álvaro Ubierna y José María Sanz. / RKL

RKL ultima un software para que las pymes puedan gestionar su propia seguridad. La consultora integrará en un mismo producto la protección de los sistemas informáticos y de las instalaciones de las empresas

Es una paradoja, pero en seguridad nunca se puede hablar de seguridad total. En cualquier empresa lo saben. A medida que aumentan las posibilidades de que todos sus departamentos y plantas se puedan interconectar crece también la necesidad de blindar los sistemas que permiten ese intercambio de información. Si antes los únicos datos informatizados de cualquier pyme eran los administrativos y generalmente sólo navegaban por la intranet de la empresa, hoy el internet de las cosas permite que la planta de producción está tan digitalizada como la oficina y la información crítica de cada proceso se almacene en una nube externa a la propia firma. Ya no vale con pasar un antivirus por cuatro ordenadores ni mucho menos.

«Lamentablemente, en ciberseguridad sólo hemos visto la punta del iceberg y no todo lo que puede llegar a ocurrir, ya sea por un ataque deliberado o por un error o un accidente. Para darse cuenta no hay más que pensar en todo lo que ya hacemos con un simple ‘smartphone’ y las brechas de seguridad que pueden derivarse sólo de su buen o mal uso», explica José María Sanz, cofundador de la consultora RKL.

Esta consultora en ingeniería, creada en 2017 junto a Iñaki Eguía, Imanol Pombar y Álvaro Ubierna, está especializada precisamente en seguridad. En todas sus formas, indicando a sus clientes desde dónde deben colocar una videocámara a qué sistemas ha de instalar para que todos sus datos estén a buen resguardo. Y ahora ultima el lanzamiento de un software que integre todas esas medidas y permita a cada empresa gestionar su propia seguridad gracias a un sistema que además sea capaz de aprender y mejorar día a día asimilando cada nueva información.

La creación de este software es en realidad una prolongación del trabajo que ya realizan. Cuando acuden a una empresa, la consultora inicia siempre su labor efectuando un diagnóstico que determine los riesgos que en términos de seguridad afronta la firma y elabora un proyecto «independiente». «No estamos ligados a ningún fabricante. No somos integradores que trabajen con una serie de marcas e instalen las soluciones que desarrollen sólo esas marcas. De hecho, cuando presentamos un proyecto ni hablamos de marcas. Esto es consultoría en ingeniería pura y dura. Sólo hablamos de lo que el cliente necesita y después explicamos qué existe en el mercado para cubrir esa necesidad concreta, lo desarrolle quien lo desarrolle», subraya Sanz. Con el proyecto en la mano, la empresa puede encargar su implantación a quien quiera y si es necesario RKL le ayuda a elaborar el pliego técnico y a comparar las ofertas recibidas.

Pero tras realizar esa tarea de consultoría y explicar al cliente qué debe hacer para mejorar su seguridad muchas pymes preguntaban por algún tipo de herramienta que les permitiera hacer por sí mismas un correcto mantenimiento de las medidas que iban a poner en marcha. Es decir, para hacer de la seguridad un verdadero hábito. «Nos dimos cuenta de que en el mercado tenía cabida un software específico y que teníamos experiencia y conocimiento para hacerlo nosotros», explica Sanz.

En vez de comercializar el software, bautizado como VES (Virtual Ecosystem for Safety), ya como un producto cerrado RKL ha optado por un lanzamiento en fases. Primero, ya en diciembre, presentará a sus clientes el módulo de análisis de riesgos «en todas sus vertientes: sistemas, personas, bienes, información, reputación…». El siguiente será el dedicado a la automatización de procesos y finalmente, el de sistematización de todos los sistemas integrados para acabar «dando inteligencia al conjunto».

RKL iniciará la comercialización del software presentando este año el módulo de análisis de riesgos
LANZAMIENTO POR FASES

Llegar a ser predictivos

«Ahora mismo muchas empresa ya tienen protocolizado qué hay que hacer si ocurre tal o cual cosa. Hay una serie de manuales que pueden tener impresos o cargados una ‘tablet’, pero siempre tiene que haber una persona que sepa que hay un problema y que acuda a esa manual. Lo que les facilitaremos es que den un paso más para que sea el propio software el que vaya actualizando los riesgos y los protocolos, que vaya integrando alarmas y procesando información para llegar a ser predictivo. En definitiva, para que si llega el caso advierta a tiempo de evitar el fallo y vaya guiando en los pasos que hay que dar para ahorrar tiempo y ser más eficientes», explica Sanz.

La firma, que ha sido seleccionada en la última convocatoria de becas del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), hará una presentación de su software VES los días 29 y 30 de octubre en la cuarta edición de B-Venture, el mayor evento de ‘startups’ del norte de España. El encuentro, organizado por EL CORREO, contará con el patrocinio del Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao; y la colaboración de Telefónica, Puerto de Bilbao, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank, BBK, Elkargi y la Universidad de Deusto.

 

Seguridad física y lógica

La conectividad es sólo el último frente que se ha sumado a los que cualquier empresa debe vigilar si de verdad quiere ser segura. El control de accesos, la prevención de incendios o la videovigilancia no pierden importancia porque haya más aspectos por los que preocuparse. «El nuestro es un enfoque integral. Junto a las meramente relacionadas con la ciberseguridad y con la tecnología también les damos recomendaciones sobre cualquier otro aspecto que pueda suponer un riesgo, ya sea físico (sobre sus oficinas o plantas de producción) o lógico, sobre los sistemas informáticos», subraya José María Sanz, uno de sus cofundadores.

  • RKL INTEGRAL Consultoría especializada en seguridad integral.
  • 380.000
    euros es la facturación registrada por la compañía durante el año pasado.
  • 82.000
    euros es el capital social de la compañía aportados por los cuatro socios.
  • 500.000

    euros estiman necesarios para el lanzamiento del software.