Oct 23, 2019
Carlos Cortijo, fundador de Genetracer, en el centro, junto a Borja León y Ana Palencia. / YVONNE ITURGAIZ
Carlos Cortijo, fundador de Genetracer, en el centro, junto a Borja León y Ana Palencia. / YVONNE ITURGAIZ

Genetracer desarrolla una plataforma informática para el diagnóstico precoz

Ofrece a los oncólogos la posibilidad de seguir la evolución exacta de la enfermedad mediante biopsias líquidas e inteligencia artificial

Según la Sociedad Española de Oncología Médica, uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrán cáncer a lo largo de su vida. Sólo este año, habrá más de 277.000 nuevos diagnósticos en España. En el 80% de ellos, la enfermedad será detectada cuando ya haya metástasis, con la consecuente reducción de las posibilidades de supervivencia, que quedan limitadas a un 15% en los cánceres de mayor incidencia: colorrectal, próstata, mama, pulmón y estómago. La detección temprana podría elevar este porcentaje hasta el 94%, un objetivo al que la investigación médica intenta acercarse con técnicas tan prometedoras como la biopsia líquida y la inteligencia artificial.

«Se trata de buscar en la sangre tanto las huellas genéticas del cáncer, trazas de su ADN, como la propia presencia de células tumorales circulantes vivas que se han desprendido de un tumor y que a través del torrente sanguíneo pueden colonizar otros órganos», explica Carlos Cortijo, fundador de Genetracer Biotech. Es una ‘startup’ que ya cuenta con una plataforma informática y facilita el diagnóstico precoz para realizar esta prueba.

La primera ventaja de las biopsias líquidas es evidente. Un análisis de sangre puede realizarse fácilmente a cualquier paciente y evita tener que efectuar una punción o una cirugía para extraer una muestra del tejido con la que, en primera instancia, confirmar o descartar la presencia de cáncer. La segunda es que en caso de corroborarse el diagnóstico, la prueba también determinará «a qué mutación concreta de un gen hay que dirigir el tratamiento».

«Permite conocer las características moleculares del tumor -destaca Cortijo-. Hablamos de cáncer como si fuera una única enfermedad cuando en realidad son muchas enfermedades distintas, cada una con sus causas, evolución y tratamiento específicos. Generalmente le damos un nombre por su localización, pero estos análisis permiten saber exactamente todos sus apellidos. Con esta información tan precisa los especialistas pueden ser más selectivos y aplicar el tratamiento o ensayo clínico más adecuado y con menos efectos secundarios en cada fase de la enfermedad. Esto es medicina personalizada de precisión».

Es decir, estamos ante una prueba que, al no ser invasiva, puede realizarse con tanta frecuencia como el oncólogo estime necesario para evaluar la evolución de la enfermedad -algo inviable con la extracción de muestras de tejido tumoral-. Y en la que además se va a reflejar con inmediatez cualquier cambio genético del tumor. Por lo tanto, supone facilitar a muchos enfermos el acceso a tratamientos dirigidos e inmunoterapia que reduzcan las terapias estándar -radio y quimio-, que también pueden afectar a las células sanas. «Por un lado tratamos de ganar tiempo, ya que ahora mismo los tratamientos se cambian o reajustan cuando la evolución clínica del paciente evidencia que no está respondiendo como sería deseable. La detección en la sangre de esas mutaciones de la enfermedad puede hacerse hasta seis meses antes de que se aprecien en los síntomas o en las pruebas de imagen. Por otro lado, ganamos precisión. Si sabemos exactamente qué mutación es la causante, será más fácil establecer qué tratamiento es el más efectivo y el que ofrece mejor calidad de vida al enfermo», subraya Cortijo.

  • La clave
  • Prueba no invasiva.
    Un análisis de sangre basta tanto para diagnosticar la enfermedad como para realizar su seguimiento

Acuerdo con IBM

Una vez enviado el kit con la muestra de sangre a su laboratorio, Genetracer remite los resultados al especialista en quince días. Junto a este informe de grado clínico -firmado por un patólogo, un oncólogo y el responsable de laboratorio-, la ‘startup’ también facilita información sobre terapias, publicaciones científicas y ensayos clínicos disponibles. La firma mantiene un acuerdo con IBM para integrar inteligencia artificial a este proceso, lo que permite el acceso de manera actualizada y ordenada a la ingente cantidad de información que investigadores de todo el mundo publican sobre oncología. «Son datos a los que el especialista también podría acceder por su cuenta, pero nuestra plataforma informática le ahorra mucho tiempo poniéndole delante sólo la documentación que debe tener en cuenta para tomar una decisión», subraya su promotor.

Carlos Cortijo presentará las potencialidades de la medicina personalizada de precisión los días 29 y 30 en la cuarta edición de B-Venture, el mayor evento de ‘startups’ del norte de España. El encuentro, organizado por EL CORREO, contará con el patrocinio del Gobierno vasco, SPRI, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao; y la colaboración de Telefónica, Puerto de Bilbao, BStartup de Banco Sabadell, Laboral Kutxa, CaixaBank, BBK, Elkargi y la Universidad de Deusto.

  • Genetracer Biotech
  • 200.000 euros es la facturación lograda en lo que va de año. Esperan alcanzar los 300.000 al finalizar el ejercicio.
  • 400.000euros es el capital social de la compañía, aportados mayoritariamente por su promotor.
  • 1,5millones de euros necesitan para continuar con la investigación, validar los productos y realizar ventas.

Lo próximo, pacientes virtuales

Además de mostrar a los especialistas las últimas investigaciones sobre oncología través de su plataforma, Genetracer quiere dar un paso más en la aplicación de la inteligencia virtual creando «pacientes virtuales». «Vendría a ser construir una réplica virtual, avatar, cargado con toda la información de cada paciente. Desde sus hábitos de vida o lugar de residencia a todo su historial médico, incluyendo cualquier radiografía que le hayan hecho antes y sus datos genómicos. Con esa base, y sabiendo qué mutación genética está detrás de su cáncer, podríamos llegar a estar por delante de la enfermedad. Será dentro de unos años aún, pero llegará», asegura optimista Carlos Cortijo.