Ander Gorostiza, Marta Prado y Alberto Prado, cofundadores de Digital Solutions For Trade
Ander Gorostiza, Marta Prado y Alberto Prado, cofundadores de Digital Solutions For Trade.

Digital Solutions For Trade

Ha desarrollado un ‘software’ apoyado en Inteligencia Artificial generativa para gestionar importaciones y exportaciones

La incertidumbre generada por los cambios arancelarios de Donald Trump da una idea del equilibrio tan delicado que hay tras el comercio internacional. «Además de las preocupaciones comunes con otras empresas como qué hacer si les cancelaran un pedido o si el cliente no paga a tiempo, las pymes exportadoras han de tener en cuenta también factores últimamente tan cambiantes como los riesgos geopolíticos», pone como ejemplo Marta Prado, cofundadora de Digital Solutions For Trade (DS4T), una ‘startup’ con sede en Barakaldo que hoy mismo lanza un ‘software’ ideado para integrar todos los procesos y factores de los que hay que estar pendiente en una compraventa fuera de nuestras fronteras.
La firma, una de las 25 que en octubre participarán en la décima edición de B-Venture, nace en el seno de Incotrans, consultoría especializada en comercio internacional creada hace veinte años por Prado junto a su hermano Alberto. «Gracias a esa experiencia en asesoría y formación, hemos visto que para algunas cosas las empresas exportadoras han vivido muy de espaldas a la tecnología. Las hay que dieron el salto del papel y el boli al Excel y ahí se han quedado», lamenta.

Ponerse las pilas

«El confinamiento generó que muchas operaciones quedaran detenidas y organismos como la Cámara de Comercio Internacional –de cuya Comisión de Derecho y Prácticas Comerciales ella es miembro– empezaran a mostrar su preocupación por la falta de digitalización en el sector. Nosotros, en 2017 ya habíamos visto el potencial de algunas tecnologías incipientes y que había que ponerse las pilas, por eso pedimos a Ander Gorostiza, que era director de I+D de desarrollo de ‘software’ en Sisteplant, que nos ayudara a crear una herramienta que aunara todo nuestro saber hacer y ayudara a las empresas a gestionar algunos de los riesgos que implica exportar e importar. Una herramienta que me diga, por ejemplo, si para vender un producto en un mercado concreto en un momento determinado voy a necesitar un permiso especial que no dispongo», explica Prado. En un principio, cuenta, la idea era «simplemente» incorporar un nuevo servicio a Incotrans, «pero después vimos, por un lado, que el ‘software’ iba cogiendo entidad propia y, por otro, que la tecnología nos llevaba hacia la Inteligencia Artificial generativa. Al final se salía del modelo clásico de la consultoría y decidimos crear una ‘startup’ independiente», señala.

B-Venture

¿Qué es? Punto de encuentro entre 'startups', inversores, empresas y figuras relevantes del ecosistema emprendedor.

¿Dónde y cuándo? Palacio Euskalduna, 20 y 21 de octubre.

Impulsa. EL CORREO

Patrocinan. Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, la agencia de desarrollo SPRI, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.

Colaboran. BStartup de Banco Sabadell, Fundación BBK, Laboral Kutxa, CaixaBank, Banco Santander y la Universidad de Deusto.

Desde que una empresa cierra un acuerdo comercial con otra hasta que finalmente la firma compradora recibe la mercancía –y la paga– hay un montón de procesos que pueden generar retrasos y gastos imprevistos e, incluso, truncar toda la operación. «Hay pymes que se pierden ya en el primer paso, que sería indicar el nombre arancelario de su producto, cuál es su clasificación aduanera exacta, la que después va a determinar, por ejemplo, qué aranceles tendrás que pagar, qué cupos debes respetar o qué controles sanitarios ha de pasar la mercancía. Por eso muchas empresas lo hacen mal o directamente no lo hacen, y las que sí entienden la importancia de indicar bien la categoría que les corresponde recurren a consultores externos, que tampoco tienen siempre toda la información actualizada, y ese es precisamente el gran valor de nuestro ‘software’. El usuario va a dar al sistema una información de partida y él le va a ir haciendo preguntas para afinar la respuesta hasta darte, en este caso, esa clasificación exacta», subraya.