Solana Pinilla, Patricia del Río, Emma López y Nerea Rodríguez, en la planta de Mikrobiomik en BIC Bizakaia. Mireya López
Mikrobiomik es la primera biofarmacéutica que consigue la certificación europea para un tratamiento basado en microbiota
Mikrobiomik
Es la primera biofarmacéutica que consigue la certificación europea para un tratamiento basado en microbiota
En esta ronda de reportajes dedicados a las ‘startups’ innovadoras que participarán los días 21 y 22 en la undécima edición de B-Venture hoy toca una pionera y de casa. En BIC Bizkaia, la incubadora especializada en sectores y tecnologías de alto valor añadido de la Diputación foral y el Gobierno vasco, tiene su planta piloto la biofarmacéutica Mikrobiomik, firma creada en 2018 por el equipo fundador de Progenika para desarrollar terapias basadas en el trasplante de microbiota intestinal. La firma es la primera compañía europea que ha logrado autorización regulatoria para suministrar un producto basado en microbiota en los hospitales.
¿Y por qué esto es tan innovador? Vamos por partes. La microbiota es el conjunto de microorganismos –sobre todo, bacterias, virus y hongos– presentes en nuestro cuerpo. Los hay que juegan a nuestro favor y otros a los que hay que tener a raya. Los primeros tienen un papel esencial para el correcto funcionamiento del organismo, y los que se encuentran en intestino –los que comúnmente llamamos flora intestinal– lo tienen, por ejemplo, en la metabolización de los alimentos y la síntesis de sus nutrientes, pero también en la regulación de sistema inmunitario y, por tanto, en la protección frente a esos otros microorganismos que pueden causar infecciones.
¿Y por qué esto es tan innovador? Vamos por partes. La microbiota es el conjunto de microorganismos –sobre todo, bacterias, virus y hongos– presentes en nuestro cuerpo. Los hay que juegan a nuestro favor y otros a los que hay que tener a raya. Los primeros tienen un papel esencial para el correcto funcionamiento del organismo, y los que se encuentran en intestino –los que comúnmente llamamos flora intestinal– lo tienen, por ejemplo, en la metabolización de los alimentos y la síntesis de sus nutrientes, pero también en la regulación de sistema inmunitario y, por tanto, en la protección frente a esos otros microorganismos que pueden causar infecciones.
Pero para cumplir con todas esas funciones hace falta que esta microbiota ‘buena’ esté en equilibrio. Que en ella haya una comunidad diversa y proporcionada de microorganismos. Cuando ese ecosistema se altera –cuando hay disbiosis– presentamos mayor vulnerabilidad a cualquier patógeno. Dentro de la amplísima gama de infecciones posibles cuando se da ese desequilibrio, los investigadores de Mikrobiomik han centrado sus primeros esfuerzos en la causada por la ‘clostridioides difficile’, una bacteria que puede aparecer por el uso de antibióticos para combatir otras infecciones o durante un ingreso hospitalario y que ocasiona desde leves trastornos gastrointestinales a complicaciones en el colon o los riñones potencialmente mortales.
En la búsqueda de alternativas a los antibióticos para su tratamiento, en ocasiones se opta por el trasplante de microbiota. Es decir, por transferir microbiota fecal de una persona sana al tracto intestinal de quien sufre la infección. La forma menos invasiva de hacerlo, evitando por ejemplo el trasplante de tejido, es a través de las heces de ese donante. Así que se toma una muestra representativa de esa microbiota sana, se purifica, se mezcla con agua salina y se filtra para introducirla en el intestino del paciente a través de un colonoscopio, aunque también puede llevarse hasta el estómago a través de una cánula.
En la búsqueda de alternativas a los antibióticos para su tratamiento, en ocasiones se opta por el trasplante de microbiota. Es decir, por transferir microbiota fecal de una persona sana al tracto intestinal de quien sufre la infección. La forma menos invasiva de hacerlo, evitando por ejemplo el trasplante de tejido, es a través de las heces de ese donante. Así que se toma una muestra representativa de esa microbiota sana, se purifica, se mezcla con agua salina y se filtra para introducirla en el intestino del paciente a través de un colonoscopio, aunque también puede llevarse hasta el estómago a través de una cánula.
Es aquí donde la propuesta de la firma vasca marca la diferencia. Tras ocho años de investigación ha logrado desarrollar y testar una tecnología con la que, a partir del tratamiento y purificación de las heces del donante, secan y pulverizan esa muestra de microbiota capaz de regenerar la del paciente. El resultado es un tratamiento llamado Eutegra que se ofrece en cápsulas. «Basta con que el paciente tome cuatro píldoras en una única ingesta para que en 24 o 48 horas la sintomatología desaparezca. Además, reduce las recurrencias en más de un 50% frente al tratamiento antibiótico estándar sin sus posibles efectos secundarios. Los beneficios para el paciente son inmediatos y el ahorro para el sistema sanitario, también», explica Patricia del Río, directora ejecutiva de la compañía.
El hallazgo está ya validado por las autoridades sanitarias en un proceso que ha estado coordinado por Organización Nacional de Trasplantes. Es, de hecho, la primera terapia basada en microbiota autorizada en Europa bajo el marco regulatorio SoHO, que controla los tratamientos elaborados a partir de sustancias de origen humano. «Es una investigación que abre muchas puertas. El trasplante de microbiota tiene un alcance enorme y no solo frente a las bacterias resistentes a los antibióticos. Además, al modular sistema inmunitario, ya se ha comprobado que puede mejorar la eficacia de tratamientos como los oncológicos basados en inmunoterapia simplemente porque los pacientes responden mejor cuando tienen una microbiota sana que cuando tienen una disbiótica», subraya.
El hallazgo está ya validado por las autoridades sanitarias en un proceso que ha estado coordinado por Organización Nacional de Trasplantes. Es, de hecho, la primera terapia basada en microbiota autorizada en Europa bajo el marco regulatorio SoHO, que controla los tratamientos elaborados a partir de sustancias de origen humano. «Es una investigación que abre muchas puertas. El trasplante de microbiota tiene un alcance enorme y no solo frente a las bacterias resistentes a los antibióticos. Además, al modular sistema inmunitario, ya se ha comprobado que puede mejorar la eficacia de tratamientos como los oncológicos basados en inmunoterapia simplemente porque los pacientes responden mejor cuando tienen una microbiota sana que cuando tienen una disbiótica», subraya.
B-Venture
¿Qué es? Punto de encuentro entre 'startups', inversores, empresas y figuras relevantes del ecosistema emprendedor.
¿Dónde y cuándo? Palacio Euskalduna, 21 y 22 de abril.
Impulsa. EL CORREO
Patrocinan. Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, la agencia de desarrollo SPRI, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.
Colaboran. BStartup de Banco Sabadell, Fundación BBK, Laboral Kutxa, CaixaBank, Banco Santander y la Universidad de Deusto.
Mikrobiomik ya está realizando ensayos clínicos para tratar otras patologías. Algunas directamente relacionadas con problemas intestinales –como la diverticulitis recurrente-, pero otras a con una relación más indirecta, pero también crucial. Es el caso de las la cirrosis descompensada, una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en hepatología y que se ve agravada por la disbiosis intestinal.
La firma, que ya ha iniciado las negociaciones para que Eutegra entre en el sistema sanitario, busca financiación para realizar el escalado industrial, más allá de las posibilidades de la planta piloto del Parque Tecnológico de Zamudio. «Cuando tengamos más capacidad de producción podremos llevar el tratamiento a cualquier país de la UE», señala Del Río.
La firma, que ya ha iniciado las negociaciones para que Eutegra entre en el sistema sanitario, busca financiación para realizar el escalado industrial, más allá de las posibilidades de la planta piloto del Parque Tecnológico de Zamudio. «Cuando tengamos más capacidad de producción podremos llevar el tratamiento a cualquier país de la UE», señala Del Río.
«Son organizaciones que promueven que sus integrantes hagan contactos. De hecho, la oportunidad de crear una buena red de contactos es uno de sus atractivos para captar miembros o socios. Sin embargo, muchas veces, cuando después organizan un encuentro se limitan a reunir mucha gente en una sala y ya. Quizá, como mucho, te faciliten una lista de asistentes. Es decir, se deja un poco al azar que se puedan establecer contactos realmente interesantes y útiles, que no se queden en un mero saludo o el intercambio de tarjetas de visita. Nosotros, en cambio, entre otras funcionalidades, ofrecemos la oportunidad de que nuestra herramienta, a partir de los perfiles de los usuarios, busque esos intereses comunes entre asistentes confirmados para que les indique a cada uno de ellos, de modo privado, que van a coincidir en tal o cual evento. Es decir, en lugares donde hay muchísima gente, el usuario ya sabría a qué tres o cuatro personas debe buscar si, por ejemplo, quiere hablarles de un tema concreto. De modo que somos útiles para el usuario, pero también permitimos a esa organización dinamizar su comunidad», explica Oriol, quien, además, destaca otra ventaja sobre las herramientas de ‘networking’ que ya emplean en muchos eventos; finalizado el encuentro, el usuario conserva toda la información generada durante su celebración, sean contactos o resúmenes de ponencias. «Queremos ser una referencia para este tipo de encuentros profesionales», subraya el fundador de BlablaNote, que ya ha lanzado la plataforma al mercado.