Germán Minchilli y Paulina Stein muestran dos de los modelos del catálogo de anillos de Ewear.
La ‘startup’ Ewear fabrica anillos de pago sin contacto utilizando materiales como plata, titanio o incluso oro.

La ‘startup’ Ewear fabrica anillos de pago sin contacto utilizando materiales como plata, titanio o incluso oro

Ewear

Ewear fabrica anillos de pago sin contacto utilizando materiales como plata, titanio o incluso oro

Dice el refrán que a quien tiene dinero en mano todo le resulta más fácil, más llano. En origen, el dicho habla de liquidez, de efectivo, pero quizá la tecnología esté a punto de darle otro significado gracias a nuevos modos de pago capaces de convertir en carteras o monederos prácticamente cualquier objeto. Ya lo hemos visto con móviles y relojes y ahora toca el turno a anillos como los fabricados por Ewear, una de las 25 ‘startups’ que los días 21 y 22 participarán en la undécima edición de B-Venture.
Dos de sus socios fundadores, Paulina Stein y Germán Minchilli, coincidieron estudiando diseño industrial en la Universidad Politécnica de Valencia. «Si te matriculas en esa carrera es porque tu ilusión es diseñar algo que, además de funcional, sea bonito y acompañe a la gente en su día a día. Cuando vimos las posibilidades de la tecnología NFC, que permiten realizar pagos sin necesidad de llevar encima ni la tarjeta ni el móvil, nos pareció que podíamos dar una vuelta a lo que ya había en el mercado para aunar practicidad y moda. Ya que va a ser algo que una persona lleve siempre puesto, que sea más que bonito; que sea una joya», explican.
De ahí que la primera decisión fuera clara. Sus anillos serían minimalistas, compatibles con cualquier estilo y, frente al plástico, la madera o la cerámica con que trabajan otras marcas, serían de plata, titanio, acero inoxidable e incluso oro. Pero, claro, si los demás no habían dado ese paso era por algo. Cuando un material conductor, como el metal, se coloca en el campo magnético generado por un lector NFC provoca interferencias en las ondas de radio de alta frecuencia que emplea esta tecnología. «En ese momento se unió a nosotros Eugen Stein para investigar cómo ajustar la antena que lleva integrada el anillo con las frecuencias y es cuando diseñamos el corte en la superficie que llevan nuestros anillos, que es estético pero también funcional; permite que salgan las ondas», destacan.

B-Venture

¿Qué es? Punto de encuentro entre 'startups', inversores, empresas y figuras relevantes del ecosistema emprendedor.

¿Dónde y cuándo? Palacio Euskalduna, 21 y 22 de abril.

Impulsa. EL CORREO

Patrocinan. Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, la agencia de desarrollo SPRI, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.

Colaboran. BStartup de Banco Sabadell, Fundación BBK, Laboral Kutxa, CaixaBank, Banco Santander y la Universidad de Deusto.

Tras cuatro años de desarrollo, en 2024 lanzaron al mercado sus primeros anillos, que se pueden emplear con cualquier datáfono o caja digital de cobro, como las que ya hay en algunos parkings. «No tienen batería ni están vinculados al teléfono, por lo que no tienes ni que llevar el móvil encima. Basta con acercarlos a tres centímetros del otro dispositivo para que se realice el pago. La vinculación a la tarjeta se hace a través de la aplicación de Fidesmo, que es una plataforma sueca para conectar servicios de pago sin contacto. Si tu banco no estuviera en nuestro ecosistema, tendrías que dar un paso más y crear una catera digital para que haga de puente. Tanto el proveedor de estas ‘wallets’, Curve, como Fidesmo han pasado todos los controles de Visa y Mastercard. Esto quiere decir que es seguro y que no puede hacer pagos involuntarios si alguien te acerca un datáfono, por ejemplo. Además, tus límites de gasto son los que tengas configurados en la tarjeta y si pierdes o te roban el anillo no hay ningún dato que quede expuesto y sólo debes desvincularlo desde la ‘app’ sin necesidad de dar de baja la tarjeta», señalan.
Actualmente, la firma fabrica más un millar de unidades al mes en su taller de Valencia, que venden a través de su web y de un distribuidor alemán. «Estamos plenamente convencidos de su futuro porque cada vez se paga más con sistemas ‘contactless’ y, además, estamos en línea con la UE y su apoyo al euro digital con funciones ‘offline’», señalan Stein y Minchilli.