Los miembros del equipo directivo de Glycoscience Esteve Guardia, Peter Sutton, Celso Clariana y José María Palacios.
La ‘startup’ Glycoscience desarrolla tecnología que permite mejorar la protección de los repelentes de origen natural para insectos
Glycoscience
Desarrollan tecnología que permite mejorar la protección de los repelentes de origen natural para insectos
Los mosquitos, además de un incordio, pueden ser un riesgo para nuestra salud. A través de sus picaduras es posible contraer enfermedades infecciosas como la malaria o contagiarnos de virus como los del dengue, el zika o el chikungunya, que quizá nos parezcan geográficamente muy lejanos pero que, en realidad, ya no lo son tanto. Basta recordar que la fiebre del Nilo Occidental causó el año pasado cuatro muertes en Extremadura y el anterior, otras once en Andalucia. A falta en algunos de los casos de vacunas, la mejor prevención es el uso de repelentes, un campo en el que Glycoscience quiere ofrecer alternativas que aúnen la eficacia de los naturales y la durabilidad de los químicos. La firma es una de las 24 ‘startups’ que los días 21 y 22 participarán en la undécima edición de B-Venture.
La empresa, que tiene su sede en la incubadora del BIC Bizkaia, nace a partir de las investigaciones del químico Peter Sutton para sustituir formulaciones muy agresivas o ya pelín desfasadas por otras elaboradas a partir de moléculas naturales previamente mejoradas a través de la síntesis enzimática, su especialidad. «La tecnología que hemos desarrollado para realizar este proceso se puede aplicar a muchísimos campos y hemos empezado por ayudar a la prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por insectos», explica Esteve Guardia, consejero delegado de la firma.
La empresa, que tiene su sede en la incubadora del BIC Bizkaia, nace a partir de las investigaciones del químico Peter Sutton para sustituir formulaciones muy agresivas o ya pelín desfasadas por otras elaboradas a partir de moléculas naturales previamente mejoradas a través de la síntesis enzimática, su especialidad. «La tecnología que hemos desarrollado para realizar este proceso se puede aplicar a muchísimos campos y hemos empezado por ayudar a la prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por insectos», explica Esteve Guardia, consejero delegado de la firma.
«Es cierto que en el mercado ya hay opciones naturales, pero permanecen muy poco tiempo en la piel y, por tanto, no pueden ofrecer un gran nivel de protección. En cambio, las alternativas basadas en compuestos desarrollados en laboratorio, que sí ofrecen una mayor duración, pueden resultar irritantes, hay que usarlas siguiendo unas determinadas precauciones, sobre todo con algunas personas, y no son medioambientalmente sostenibles. Nuestro reto era unir lo mejor de ambos mundos», señala Guardia.
Para ello han partido del citriodiol, una molécula presente en el aceite esencial de un tipo de eucalipto, considerada «el mejor repelente natural». «Hemos modificado su formulación para hacer que la liberación de su principio activo sea sostenida y, por tanto, dure más sobre nuestra piel. El efecto de un repelente permanece tanto como tarda en evaporarse, y con nuestra innovación hemos logrado que una sustancia natural que, normalmente, se evapora en dos o tres horas aguante diez o doce», explica Guardia. El resultado es un spray eficaz contra varios tipos de mosquitos –como el común y el tigre– y garrapatas, que en España ya comercializa Laboratorios ERN a través de su marca Filvit y que Glycoscience pronto licenciará en otros países.
Para ello han partido del citriodiol, una molécula presente en el aceite esencial de un tipo de eucalipto, considerada «el mejor repelente natural». «Hemos modificado su formulación para hacer que la liberación de su principio activo sea sostenida y, por tanto, dure más sobre nuestra piel. El efecto de un repelente permanece tanto como tarda en evaporarse, y con nuestra innovación hemos logrado que una sustancia natural que, normalmente, se evapora en dos o tres horas aguante diez o doce», explica Guardia. El resultado es un spray eficaz contra varios tipos de mosquitos –como el común y el tigre– y garrapatas, que en España ya comercializa Laboratorios ERN a través de su marca Filvit y que Glycoscience pronto licenciará en otros países.
El siguiente paso, en el que ya están trabajando, es la elaboración «a partir de un activo propio» de otro repelente que, además de superar en eficacia y duración al basado en citriodiol, resultará inoloro para el usuario. «La sensación sobre la piel no tiene nada que ver con la que causan los repelentes que hay en el mercado. Es una de las razones por las que buscamos financiación; trabajar con un principio activo nuevo no tiene nada que ver con reformular uno ya existente, que es relativamente barato y sencillo», matiza.
Esta investigación, que tendrá su «extensión lógica» en el lanzamiento de productos para la protección de mascotas y crías de ganado, se realiza en paralelo a las que la firma tiene abiertas para desarrollar biopesticidas naturales. «La tecnología que hemos desarrollado nos abre muchas puertas y una de las que tiene más potencial es la agroquímica. En el sector primario se emplean muchos productos antiguos, algunos de ellos de una seguridad más que cuestionada, como el glifosato, a los que ya podemos encontrar sustitutos sostenibles porque, en realidad, la naturaleza ya ha lo ha hecho. Por ejemplo, el eucalipto impide el crecimiento de otras plantas a su alrededor, pero hasta ahora esta propiedad herbicida no se podía explotar industrialmente. Si, con nuestra tecnología de síntesis enzimática, podemos estabilizar las moléculas causantes de ese efecto será posible empaquetarlas o embotellarlas y ofrecer una solución natural que en algunos tipos de suelo, podría sustituir al glifosato», explica.
Esta investigación, que tendrá su «extensión lógica» en el lanzamiento de productos para la protección de mascotas y crías de ganado, se realiza en paralelo a las que la firma tiene abiertas para desarrollar biopesticidas naturales. «La tecnología que hemos desarrollado nos abre muchas puertas y una de las que tiene más potencial es la agroquímica. En el sector primario se emplean muchos productos antiguos, algunos de ellos de una seguridad más que cuestionada, como el glifosato, a los que ya podemos encontrar sustitutos sostenibles porque, en realidad, la naturaleza ya ha lo ha hecho. Por ejemplo, el eucalipto impide el crecimiento de otras plantas a su alrededor, pero hasta ahora esta propiedad herbicida no se podía explotar industrialmente. Si, con nuestra tecnología de síntesis enzimática, podemos estabilizar las moléculas causantes de ese efecto será posible empaquetarlas o embotellarlas y ofrecer una solución natural que en algunos tipos de suelo, podría sustituir al glifosato», explica.
B-Venture
¿Qué es? Punto de encuentro entre 'startups', inversores, empresas y figuras relevantes del ecosistema emprendedor.
¿Dónde y cuándo? Palacio Euskalduna, 21 y 22 de abril.
Impulsa. EL CORREO
Patrocinan. Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno vasco, la agencia de desarrollo SPRI, la Diputación foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.
Colaboran. BStartup de Banco Sabadell, Fundación BBK, Laboral Kutxa, CaixaBank, Banco Santander y la Universidad de Deusto.
Mikrobiomik ya está realizando ensayos clínicos para tratar otras patologías. Algunas directamente relacionadas con problemas intestinales –como la diverticulitis recurrente-, pero otras a con una relación más indirecta, pero también crucial. Es el caso de las la cirrosis descompensada, una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en hepatología y que se ve agravada por la disbiosis intestinal.
La firma, que ya ha iniciado las negociaciones para que Eutegra entre en el sistema sanitario, busca financiación para realizar el escalado industrial, más allá de las posibilidades de la planta piloto del Parque Tecnológico de Zamudio. «Cuando tengamos más capacidad de producción podremos llevar el tratamiento a cualquier país de la UE», señala Del Río.
La firma, que ya ha iniciado las negociaciones para que Eutegra entre en el sistema sanitario, busca financiación para realizar el escalado industrial, más allá de las posibilidades de la planta piloto del Parque Tecnológico de Zamudio. «Cuando tengamos más capacidad de producción podremos llevar el tratamiento a cualquier país de la UE», señala Del Río.
Además, Glycoscience trabaja en el desarrollo de antifúngicos que sean una alternativa eco a los que ya se emplean para evitar que la fruta y la verdura se estropee durante su almacenamiento y transporte así como en soluciones contra las bacterias que parasitan los vasos conductores de la savia en algunas plantas. «Al igual que con los insecticidas, no los venderemos directamente, sino que los licenciaremos a terceros. Nosotros somos científicos y seguiremos siendo científicos trabajando por ampliar la gama de soluciones agroquímicas, pero sobre todo frente a las nuevas enfermedades de transmisión por vectores que, según la OMS, irán apareciendo», recalca Esteve Guardia.